
De todas las razas que pueblan el fantástico Reino de Hyrule, no existe ninguna otra raza cuya historia esté tan envuelta en la densa niebla del misterio como los Sheikah. De forma humanoide, similar a los Hylianos, los Sheikah cuentan con una piel morena, ojos rojos, un increíble control sobre la magia y una sabiduría milenaria.
Esta enigmática raza se nos presentó por primera vez en The Legend Of Zelda (1986) representada por Impa, la inseparable niñera y protectora de la Princesa Zelda. Impa aparecería también en Zelda II: Adventure of Link (1987) hasta en el aclamadísimo Ocarina of Time (1998). En este mismo juego, conoceríamos a Sheik, otra «representante» de los Sheikah y alter ego de la propia Zelda. Finalmente, fue en Twilight Princess (2006) donde nos encontraríamos con otra representante de la raza: Impaz. Pero, ¿son éstos tres personajes los únicos Sheikah?
Observamos que, de los sheikah conocidos, ninguno es un hombre. Ello nos lleva a preguntarnos si, al igual que pasa con la Tribu Gerudo, sólo existen mujeres en toda la Tribu, o bien que se trata de una Tribu matriarcal, donde es la Mujer quien manda. La primera hipótesis quedaría descartada, ya que, como vemos a lo largo de los Templos Sheikah en Breath of The Wild (2017), tras el gran cataclismo, muchos hombres de la Tribu se encerraron en los templos convirtiéndose en los sabios custodios de los emblemas del Valor. Por su parte, el papel de las mujeres de la Tribu ha sido el de guardianes y protectores de la reencarnación de la diosa Hylia: Zelda y, por extensión de la Familia Real de Hyrule. Este deber consistiría, además, en dar consejo y guiar al Rey y a la Princesa por la buena dirección.
Todo ello nos lleva a una única solución lógica: antaño los Sheikah fueron más numerosos y que, debido a su condición de «Pueblo de las Sombras», no se dieron a conocer hasta la Guerra Civil de Hyrule, donde muchos murieron y otros se volvieron los guardianes de templos ocultos a la espera de un valeroso héroe.
No obstante, no todos los sheikah se mantuvieron fieles a su tradición de protectores de la Familia Real y se volvieron contra ésta aliándose con Ganondorf, líder de la Tribu Gerudo y enemigo de Hyrule, creando el que conocemos como Clan Yiga. Pero, ¿qué les llevó a ello? ¿Diferían en algo con el pensar de los afines a Hyrule y la Famila Real?
Como antes hemos apuntado, los sheikah contaban con una milenaria y vasta sabiduría. Ello incluía un hábil manejo de la forja y la mecánica, lo que ayudó a crear poderosos artefactos que, en las manos equivocadas, podrían provocar la destrucción de todo el Reino. Algunos artefactos que se les pueden atribuir son las piedras Sheikah, que proporcionan guía a aquel que las golpea; los cronolitos, capaces de hacer retroceder y avanzar el tiempo al voluntad; las Bestias Sagradas, que ayudaron al Héroe y la Princesa a derrotar a Ganon; o el Espejo del Crepúsculo, que permite al usuario viajar entre el Reino del Crepúsculo y Hyrule o viajar entre dos líneas de tiempo. Otros artefactos como la Sombrea Fundida o la propia máscara de Majora, han sido considerados como creación sheikah aunque no se ha confirmado si de verdad éstos han sido o no creados por esta raza.
Por ello, tal vez la razón de la traición hacia la Familia a la que debían proteger fuera que deseaban utilizar un arma tan mortífera que no sólo acabara con los enemigos, sino también con los aliados, y el Rey se rehusara a utilizarla llegando incluso a desterrar a aquellos que, a sus espaldas, intentaran conseguir tal fin. Nunca lo sabremos ¿o sí? Tal vez en futuros juegos de la franquicia nos desvelen el verdadero origen del Clan Yiga.
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